Es un órgano del Estado Venezolano, adscrito al Ministerio del Poder Popular
de Planificación y Finanzas, que se encarga de supervisar, fiscalizar y regular todo lo concerniente a la actividad hípica
nacional, desde la cría de caballos pura sangre que hacen vida dentro de espectáculos públicos, hasta la explotación de esta actividad a través de las apuestas.